martes, 1 de abril de 2014

LENIN SALAS



De  Quito, Ecuador

ME LLAMO OLVIDO

Nos encontramos detrás de nuestros sueños,
por callejones anchos de indolencia,
quieres dar la vuelta, cerrar camino,
de indiferencia vestida, lo he sentido.

Adivino el trajín de tus pensares,
es cierto, lo sabía, lo intuía ¡es cierto!
partirás con la brisa fría del invierno
y lo que era amor lo llamarás recuerdo.

Son las escenas de un teatro no vivido,
escenario frio, comedia y desengaño,
desvestida al miedo, con ayer a cuestas
en acecho al anterior camino.

¿Que nos quedará? ni un vestigio,
una calle de testigo, un verso agonizante,
un perfume de pasión, amor de un día,
tan fugaz amor que no existía.

Así fueron sembrados esos tiempos,
con la marca de letal impío,
desafío creciente, sin medidas,
trasvinando las reglas y los mundos.

Hoy no caben disculpas, ni rencores encendidos,
no hay promesas rotas, que sobreponga lo vivido,
ni corazones muertos, ni llantos escondidos,
el mar de la vida los ha extinguido.

Adiós, ve con los matinales, corre,
asienta el paso para abrir camino,
hierve tu sed en la lujuria de otros brazos
y bebe néctares de amores furibundos.

Aquí quedará sembrado en tu piel de nube,
en la rosa fresca de tus labios dulces,
este amor de antaño que latirá en tu mente,
para recordar mi nombre, me llamo olvido.

Lenin Salas
Derechos Reservados



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