
De Málaga, España
ESTAMPA
COSTUMBRISTA DE LA MÁLAGA ANTIGUA
En las tardes
calurosas del verano malagueño,
Con el cuerpo descansado con dos horitas de
sueño
De una siesta que es sagrada en toda mi
Andalucía,
Se paseaba la gente esperando la salía,
Por el parque o los loritos, en las tardes de
corría.
Alrededor de las
siete, se abre la Malagueta
Y un río de
afortunaos, por tener cuatro pesetas
Que costaba la
corrida en los tendidos del sol,
Paseando por el
parque comentaban con calor,
Aquel lance del
torero, de su miedo o su valor.
Los menos afortunaos
que sólo pudieron ver
Media moneda de oro,
que es todo lo que se ve
Desde aquel balcón
que tiene Gibralfaro a la Caleta,
Buscaban por la
Coracha, llegar a la Malagueta.
Mezclados con los de
pago, enfilaban hacia el parque,
Comentando con
orgullo los incidentes del lance.
Todos venían de los
toros, aunque la misma corrida,
Unos la vieron
entera y otros media y desde arriba.
¡...El agua fresca,
Fresquita el agua,
Quién quiere
beber...!
Esta voz que
dominaba los comentarios taurinos,
Recuerda al
aficionao, que sólo llevaba vino,
El calor que había
pasao.
Aquel tendido de
piedra que miraba a sol poniente,
El humo de los
cigarros, la apretura de la gente,
el pañuelo en la
cabeza, cuatro nudos en los laos,
El bocadillo reseco
con vino blanco regao,
Aquella voz le
recuerda todo el calor y la sed
Que ha sufrido en la
corrida, y el hombre, quiere beber
¡Agua!
El del agua lo ha
escuchao, lo localiza al instante
Y le presenta el
botijo con el pitorro pa lante.
Botijo de barro
blanco, un capuchón de ganchillo
Lo proteja por la
boca de las moscas o bichillos.
El hombre coge el
botijo y con premura y destreza,
Lo levanta entre sus
manos echando atrás la cabeza...
Abre sediento la
boca al tiempo que del pitorro
Brota el agua
cristalina, en un grueso y fresco chorro.
No desperdicia una
gota, que en el arte de beber,
Saber beber en
botijo su arte también.
¿Cuánto le debo?,
pregunta. Deme usté la voluntad.
Y aquel hombre
satisfecho porque acaba de apagar
La sed que lo
devoraba, puede darle... hasta un real.
¡El agua fresca!...
A LA MUJER MALAGUEÑA
Dicen que cuando el Señor
hizo la tierra española
le parecía una reina
que nacía de las olas.
Y tomando la ocho perlas
más valiosas que tenía,
le fabricó una corona
y la llamó Andalucía.
Y tan contento se puso
cuando la hubo terminao,
que llamando a un angelillo,
le dió el siguiente recao.
Ma salio tan bonita
la tierra de Andalucía,
que quiero hacerle un regalo
pa los restos de la vía.
Quiero que toas sus mujeres
destaquen del mundo entero
y pa que no se te olvíe,
apaña pluma y tintero.
A la mujer sevillana,
le daremos simpatía,
y el talle como un clavel
a la mujer de Almería.
Que la mujer de Jaén,
tenga andares de princesa,
y ojazos negros y moros
a la mujer cordobesa.
Démosle a las granainas
belleza con picardía,
y Huelva y Cádiz se lleven,
el salero y la alegría.
Señor, dijo el angelillo,
Málaga se le ha olviao.
Yo no me olvío de na,
no me seas descarao,
Málaga es algo especial.
A ver, coge una mujer
y ponle to lo apuntao:
la belleza, la alegría,
los ojos ,la simpatía,
y to en un cuerpo perfecto,
ni mu grande, ni pequeña,
!Y ya tienes el modelo
de la mujer malagueña!
Dicen que cuando el Señor
hizo la tierra española
le parecía una reina
que nacía de las olas.
Y tomando la ocho perlas
más valiosas que tenía,
le fabricó una corona
y la llamó Andalucía.
Y tan contento se puso
cuando la hubo terminao,
que llamando a un angelillo,
le dió el siguiente recao.
Ma salio tan bonita
la tierra de Andalucía,
que quiero hacerle un regalo
pa los restos de la vía.
Quiero que toas sus mujeres
destaquen del mundo entero
y pa que no se te olvíe,
apaña pluma y tintero.
A la mujer sevillana,
le daremos simpatía,
y el talle como un clavel
a la mujer de Almería.
Que la mujer de Jaén,
tenga andares de princesa,
y ojazos negros y moros
a la mujer cordobesa.
Démosle a las granainas
belleza con picardía,
y Huelva y Cádiz se lleven,
el salero y la alegría.
Señor, dijo el angelillo,
Málaga se le ha olviao.
Yo no me olvío de na,
no me seas descarao,
Málaga es algo especial.
A ver, coge una mujer
y ponle to lo apuntao:
la belleza, la alegría,
los ojos ,la simpatía,
y to en un cuerpo perfecto,
ni mu grande, ni pequeña,
!Y ya tienes el modelo
de la mujer malagueña!
José Antonio Párraga
http://ameliteraria.blogspot.com/2010/03/jose-antonio-parraga-rivas.html
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Que descanse en paz este gran poeta malagueño
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